Mentoría | Valdivia: planificación urbano-habitacional desde lo local para diversificar las soluciones habitacionales
Durante décadas, Valdivia abordó el déficit habitacional con una estrategia basada casi exclusivamente en grandes conjuntos habitacionales ubicados en la periferia. Aunque esta fórmula permitió responder parcialmente a la demanda, también generó una fuerte dependencia de suelos periurbanos sin factibilidad y con escasa integración urbana. Con el paso del tiempo, esta estrategia comenzó a mostrar sus límites: alta complejidad para viabilizar proyectos, poca diversidad de soluciones y creciente presión sobre los suelos bien ubicados.
Fue a partir de un nuevo ciclo de planificación, impulsado por el municipio junto con Déficit Cero a través del Plan de Acción Local (PAL), que Valdivia comenzó a virar hacia una estrategia más integral y realista. El primer paso fue reconocer la diversidad de la demanda habitacional: la necesidad de incorporar opciones de arriendo, soluciones individuales y mecanismos de regeneración del parque habitacional existente. Esta comprensión permitió desarticular la idea de que la única solución posible son los conjuntos nuevos, y abrió paso a una agenda urbana más innovadora y flexible.
Una hoja de ruta que articula vivienda, ciudad y territorio
La nueva estrategia de Valdivia no se limita a la vivienda. La planificación urbana adoptada por el municipio articula más de 120 iniciativas de inversión que integran infraestructura, equipamiento, medioambiente, movilidad y habitabilidad. Esta hoja de ruta está alineada con el Pladeco 2030 y cuenta con mecanismos de seguimiento y evaluación periódica que permiten ajustar el rumbo según las brechas identificadas.
Este enfoque responde a una visión clara: construir una ciudad más equitativa, resiliente y participativa. Para ello, se han establecido propósitos compartidos en toda la acción municipal, como reducir la desigualdad territorial, fortalecer la institucionalidad local y responder de forma activa al cambio climático. La planificación ya no es solo técnica, sino que se construye desde el territorio, reconociendo lo existente, articulando la inversión pública e integrando activamente a la comunidad.
Fortalecimiento de capacidades y gobernanza local
Uno de los elementos más distintivos del enfoque de Valdivia ha sido su capacidad para articular una gobernanza local sólida. El municipio ha instalado diversas mesas de trabajo temáticas, incluyendo una Mesa de Vivienda que reúne de forma sistemática al municipio, la Seremi MINVU y SERVIU Los Ríos, especialmente en el marco de la actualización del Plan Regulador Comunal.
Este espacio ha permitido proyectar una visión común sobre los desafíos habitacionales y dar seguimiento a las oportunidades del PAL, generando condiciones para incorporar el enfoque habitacional en el nuevo instrumento de planificación territorial. Esta forma de trabajo —colaborativa, intersectorial y sostenida— ha sido clave para restaurar confianzas y habilitar una implementación coordinada.
Diversificación de proyectos habitacionales
Actualmente, Valdivia impulsa un conjunto de iniciativas que buscan ampliar el tipo de soluciones habitacionales. Entre ellas destaca el desarrollo del primer proyecto municipal de arriendo protegido, la adquisición de suelo urbano en sectores consolidados y el impulso de operaciones pequeñas y medianas en terrenos bien localizados, incluyendo estrategias de regeneración del patrimonio residencial deteriorado.
Este enfoque permite responder con mayor precisión a la demanda habitacional real, utilizando el suelo disponible con criterios de eficiencia y oportunidad. Al mismo tiempo, el municipio trabaja en el diseño de una herramienta de gestión del suelo que oriente futuras adquisiciones considerando aspectos técnicos, ambientales, patrimoniales y de localización.
Proyecciones y aprendizajes
Para los próximos años, el municipio se ha trazado objetivos ambiciosos pero claros. Entre ellos, destaca la aprobación del nuevo Plan Regulador Comunal en 2027, que será gestionado como un instrumento vivo, capaz de adaptarse a los cambios del modelo de ciudad. También se espera avanzar en el monitoreo de costos y beneficios de la localización, con el fin de fundamentar la priorización de suelos bien dotados.
El caso de Valdivia ofrece múltiples aprendizajes para otros municipios. Entre ellos, la importancia de construir una visión estratégica desde el territorio, de asumir el liderazgo local como motor del desarrollo urbano y de fortalecer las capacidades municipales para gestionar suelo, articular actores y diversificar soluciones habitacionales. También demuestra que es posible planificar con ambición y al mismo tiempo implementar con realismo, combinando instrumentos existentes, alianzas y participación.
Un mensaje a otros municipios
Desde su experiencia, la directora de SECPLA de Valdivia, Javiera Maira (en la imagen), deja un mensaje claro a otros equipos municipales: “Que se tengan confianza, que se asocien y que persigan sus sueños. El gobierno local tiene una responsabilidad clave en conducir el desarrollo de su territorio. Hay que creer en la planificación y proyectar a largo plazo, con acciones concretas en el corto plazo.”
